martes, 19 de junio de 2012

Mi percepción de amor.

Mientras le doy un último esfuerzo a los estudios, Pablo Milanés canta:
"Suele ser violenta y tierna,
no habla de uniones eternas,
mas se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.
No comparte una reunión,
mas le gusta la canción
que comprometa su pensar."


Y mientras lo escucho me identifico tanto. Hoy un personaje me dijo que no me imaginaba en una relación, y ¿por qué? Porque me veo como una tormenta. Como si pudiera arrasar y demostrar mi personalidad fuerte todo el tiempo, pero no es así. No me conoce lo suficiente, porque soy verdaderamente mamona para las relaciones. Me gustan los abrazos, los besos, las canciones dedicadas, las cartas, las caminatas. Pero odio que invadan mi espacio, que me impongan ideas, que tomen decisiones por mi. Es por eso que las mezclas son entretenidas y son sobretodo, vivas. 

Echo de menos a alguien.
Mucho. 

A. 


viernes, 15 de junio de 2012

Entre Freud y Mankiw.

Ha sido una noche entretenida. 

Me ví rodeada de sicólogos e ingenieros comerciales y compartiendo unas buenas cervezas empezaron los temas de contingencia, del cual voy a destacar lo que pasó cuando empezamos a hablar de instituciones del estado (no, no pongo la "e" mayúscula porque creo que eso otorga una superioridad que no necesariamente es merecida si las cosas no funcionan correcta y equitativamente). Al final del día el estado deberíamos ser todos, pero las políticas públicas y lo implementado surge en base a pocos, y pocos un poco idiotas. Es por lo mismo que en la noche, mientras carreteaba y hablábamos de por qué el SENAME tiene tantas cosas que solucionar, o por qué las ONG no reciben un mayor estatus, o cuáles son los incentivos para que la gente actúe (o deje de hacerlo), es que me quedé atrapada en qué cresta pasó con el idealismo. Qué pasó con los años dorados donde la juventud creía que podía hacerlo y deshacerlo todo para el bien mayor, y que ahora son encargados de estas instituciones estatales las cuales no trabajan en función de individualizar y empoderar a la gente, sino que se estancan en estatutos y cimientos añejos y sin coherencia con el presente. 

Qué pasó con las preocupaciones sociales yendo más allá de otorgar subsidios o canastas familiares, qué pasó con la gente que creía en cambiar la sociedad y a la hora de tener en sus manos la opción, prefieren abstenerse y optar por la comodidad de dejarlo todo como está. ¿Cuándo empezó el miedo al cambio?
Claro, ahora creemos que vamos en pro de una sociedad más integrativa, más capacitada para entregar una calidad de vida buena y digna, que vemos las marchas y las luchas de miles, discusiones, ajetreo, discursos... pero al fin y al cabo nada sirve si la gente al mando no se decide a cortar de raíz. 

Los sicólogos presentes expusieron su punto sobre focalizarse a trabajar con las personas que se pueda y ayudar haciendo cambios pequeños, un ingeniero comercial nos dio la triste visión de que para mejorar las instituciones se necesita plata y sin eso estamos en nada. 
Yo sigo creyendo que se necesitan voces. 

Y no, no escribo sicólogos con la "p" adelante.
A.

domingo, 3 de junio de 2012

Y en el vientre una cometa que pronto querrá volar...

Creo que mi embarazo lleva mucho tiempo. Un embarazo que comenzó hace años y aún no termina no es normal. Mi estómago se ha hecho un nudo lleno de mentiras, de rabia, de decepción y de ganas de romper unas cuantas cosas. No sé qué está pasando, pero estoy considerando un aborto.

Abortar y desligarse del pasado, un pasado que ha marcado mi presente y no quiero que conduzca mi futuro.

A.